La (sin)razón de ser de este blog

La existencia de este blog es muy fácil de justificar: mi necesidad de escribir sobre las cosas que voy aprendiendo para no olvidarlas nunca. Por otro lado, es bastante difícil justificar el nombre del blog, inspirado en un cuento de Borges. Como dijo una vez el escritor español Manuel Vázquez Montalbán en una entrevista al cronista peruano Julio Villanueva Chang, para la revista Etiqueta Negra: "Borges era demasiado señorito para ocuparse de la cocina, le hubiese parecido una grosería poner platos de comida en sus cuentos". Así las cosas, solo resta decir que no solo me gusta la comida o la gastronomía en general: también me encantan la literatura (Borges no es mi escritor favorito, ciertamente), el cine, la música, la pintura, etc...

martes, 2 de agosto de 2011

Oda al caldillo de congrio, una receta de Pablo Neruda


En el mar
tormentoso
de Chile
vive el rosado congrio,
gigante anguila
de nevada carne.
Y en las ollas
chilenas,
en la costa,
nació el caldillo
grávido y suculento,
provechoso.
Lleven a la cocina
el congrio desollado,
su piel manchada cede
como un guante
y al descubierto queda
entonces
el racimo del mar,
el congrio tierno
reluce
ya desnudo,
preparado
para nuestro apetito.
Ahora
recoges
ajos,
acaricia primero
ese marfil
precioso,
huele
su fragancia iracunda,
entonces
deja el ajo picado
caer con la cebolla
y el tomate
hasta que la cebolla
tenga color de oro.
Mientras tanto
se cuecen
con el vapor
los regios
camarones marinos
y cuando ya llegaron
a su punto,
cuando cuajó el sabor
en una salsa
formada por el jugo
del océano
y por el agua clara
que desprendió la luz de la cebolla,
entonces
que entre el congrio
y se sumerja en gloria,
que en la olla
se aceite,
se contraiga y se impregne.
Ya sólo es necesario
dejar en el manjar
caer la crema
como una rosa espesa,
y al fuego
lentamente
entregar el tesoro
hasta que en el caldillo
se calienten
las esencias de Chile,
y a la mesa
lleguen recién casados
los sabores
del mar y de la tierra
para que en ese plato
tú conozcas el cielo.

Pablo Neruda fue, entre otras cosas, un sibarita y una amante de la buena vida. Sin embargo, el rasgo hedonista de su personalidad no opacaba para nada su vena revolucionaria, ya que era un disciplinado miembro del Partido Comunista de Chile y estuvo a punto de convertirse en el candidato presidencial de la Unidad Popular, en reemplazo del varias veces derrotado Salvador Allende, para las elecciones de 1970. Finalmente, Neruda daría un paso al costado, en favor de Allende, quien terminaría alzándose con la victoria en aquellas elecciones. Después vendría la barbarie pinochetista, pero esa es otra historia... Solo resta decir que Pablo Neruda es uno de los poetas más importantes y recordados de la lengua española. Su célebre 20 poemas de amor y una canción desesperada lo consagraría a los 20 años como una joven revelación de la literatura chilena. Más tarde vendrían varios poemarios, como el bellísimo Alturas de Macchu Picchu y también Odas elementales, del cual rescato esta Oda al caldillo de congrio, una especie receta y un canto a una de las sopas más representativas de la gastronomía chilena. ¡Celebremos la vida!

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